Todos en la vida tenemos
errores; pero de diferentes formas, hay errores que deseamos tenerlos siempre;
hay otros errores que suelen pasarnos por el destino o por casualidad pero nos
dejan alguna enseñanza o experiencia sea buena o mala pero no las da! Pero hay
otros errores en la cual nos arrepentimos toda la vida y de ese error voy a hablar
en este escrito...
Es ese error en el que
caes sin darte cuenta, que al salir de allí no te deja muchas opciones; supongo
porque ya era demasiado tarde, es aquel que le pierdes tiempo con pensarlo, es ese que al describírtelo con una tormenta que se avecina; es cuando se oscurece el día y te avisa que se aproxima una
majestuosa lluvia y NO TE APARTAS porque quieres sentirla, pero cuando se viene
la lluvia, no te da otra manera de huir, pero te anuncia antes los relámpagos y truenos, sin embargo te escondes! Y sin darte cuenta, te encuentras dando vueltas
con el huracán arrasando con tus sentimientos, miedos, angustias, y respetos. Ese
error que te cristaliza los parpados, y te hunde en su sombra; mientras siga
teniendo luz. Ese que jamás en tu vida cometerías dos veces, es aquel que
provoca desafíos entre lo amargo y lo frio, como un estuche de secretos sin
candados, ese que te hace sombra con la nada ese mismo que es terrible e impuro
bajo el sol...
Pronto se tornaran
verdes los montes y prados, se llenara de agua fresca los ríos, porque después de
una gran tormenta, se matiza un gran brillo de colores sobre las montañas, y los
pájaros cantaran al mismo son de las brisas sobre los arboles, haciéndole coros
a la naturaleza y el sol brillara en su ausencia, porque ya no existirá.


